Revista Cultura y Ocio

Claire Keegan, Sally Rooney, y Maggie O’Farrell. Sláinte!

Por Alejandra Naughton Alejandra Naughton @alenaughton
Claire Keegan, Sally Rooney, y Maggie O’Farrell. Sláinte!

Elijo festejar San Patricio hoy celebrando a las fantásticas autoras irlandesas que estuve leyendo durante los últimos tres meses. Brindo por Maggie O’Farrell, Sally Rooney, y Claire Keegan. Que sus historias sigan haciéndonos vibrar.¡Slainte!

Maggie O’Farrell nació en Coleraine en 1972, distrito de Causeway y Glens en Irlanda del Norte. Acabo de terminar su novela Hamnet que me tuvo en vilo. Por momentos quería detenerme y paladear detalles, en otros acelerar por no poder soportar tanto duelo. Su rigurosidad descriptiva me transportó a Stratford, siglo XVI. A senderos que atravesando bosques desembocaban en ríos, a hierbas medicinales nombradas con precisión. A conexiones espirituales, a la vida y a la muerte. A cómo retomar la vida luego de la muerte de un ser querido. Cómo trascender al dolor y convertirlo en adoración eterna. Ya en el prefacio sabemos que William Shakespeare tuvo un hijo que murió a los 11 años. Se llamaba Hamnet.  La historia va por allí: la formación y transformación de una familia formada por el profesor de latín devenido en celebérrimo dramaturgo a quien nunca se lo menciona por su nombre a lo largo del texto y la gigantesca Agnes, protagonista absoluta de la novela. Amé su sensibilidad, sus excentricidades, su orfandad, su atrevimiento, su ética, su sabiduría. Algo muy raro me pasó con ella: trajo a mi memoria a Clara del Valle, de la Casa de los Espíritus de Isabel Allende. Agnes es la columna vertebral de esta historia, es desde muy cerca de ella que el narrador nos cuenta la historia. Pero también, el narrador sabe acercarse a los dilemas existenciales de su esposo. Desde la necesidad de buscar una alternativa a su sino familiar como fabricante de guantes, hasta su partida a Londres para probar suerte, sus primeros pasos como escritor de comedias, su éxito, la distancia con su familia, el horror de saber que su hija puede estar en peligro, el alivio de saberla segura, el dolor de saber que el que partió fue su hijo. Nuevamente Londres como forma de escape y su obra que, en Hamlet, intenta recuperarlo. Este libro es como un arcón lleno de joyas. Una más delicada y singular que la otra. Destaco solo una: la rigurosidad y delicadeza con la que el narrador nos cuenta cómo llegó la peste (posible causa de la muerte de Hamnet) desde Alejandría, pasando por Venecia, hasta Stratford. 

Sally Rooney nació en Castlebar, Condado de Mayo, Irlanda en 1991. Ya pasó por este blog mi reseña de su “Dónde estás mundo bello”. No me quiero reiterar, solo decir que nos escribe desde la mirada de una generación actual. Jóvenes mujeres y hombres tratando de dirimir un mundo que luce muy distinto al que imaginaban en la infancia. Ni los conceptos de familia, amistad, pareja, sexo, religión, condicen con un mundo bello. Y en la búsqueda de discernir esta sociedad distinta se reeligen para caminar juntos y descubrirlo. La estructura del libro es curiosa, la escritura moderna, vocabulario y diálogos, actuales y originales. Dejo el link de la reseña completa: http://alejandranaughton.blogspot.com/2022/01/donde-estas-mundo-bello-de-sally-rooney.html

Claire Keegan, nació en 1968 en el Condado de Wicklow. Creció en la Irlanda profunda, rural, católica. Sus vivencias en combinación con su exquisita capacidad de escribir resultan en literatura pura, concisa, directa, delicada. Sólo su fina sensibilidad pudo narrar en “Cosas Pequeñas como esas” desde la voz de un hombre una historia tan profundamente femenina como la de las injusticias atroces acaecidas en el seno de órdenes religiosas católicas (Magdalene Laundries) hasta 1996 en Irlanda. Furlong, el protagonista, ama a su mujer y a sus hijas mujeres, pero no por eso deja de observar lo que sucede en el convento del pequeño pueblo donde viven. ¿Qué hacen esas jóvenes encerradas allí? ¿Por qué? ¿Qué los separa? ¿Cómo puede el infierno vivir tan cerca de nosotros y nadie, aparentemente, notarlo? Él es hijo de una madre soltera que tuvo la fortuna de poder criarlo, a diferencia de las jóvenes del convento, a diferencia de muchos bebés nacidos allí. Furlong no se queda con su felicidad sino que elige no mirar a un costado. Consciente de su pasado, pero mirando al futuro. Una historia familiar, enmarcada en un drama social ante el cual elige no callar. Y toma decisiones. Sabe que su familia lo va a acompañar. Este libro es un tesoro que no pude evitar leerlo dos veces. Consecutivas.

Ya sea contando historias ubicadas en siglo XVI, en nuestro siglo, o en el siglo pasado, estas escritoras deleitan con sus letras. Merecen la máxima celebración. Por ellas! Por su talento! Salud! Cheers! Sláinte!

Pd. En la foto que ilustra el post, se vé la imagen de un detalle de la fachada de "mi" pub, Tigh Neachtain (Naughton's Pub) en Galway. 


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